Terapia Bioresonacia

La terapia de Biorresonancia parte del hecho que el cuerpo humano puede emitir y recibir vibraciones electromagnéticas. Estas vibraciones son utilizadas para el diagnóstico del estado energético y fisiológico.

La Biorresonancia es altamente útil y sus resultados se pueden notar de inmediato. Esta terapia puede tratar literalmente cualquier dolencia, la aparición de virus y bacterias y resulta muy efectivo en el caso de las alergias, incluso cuando otros métodos de cura han fracasado. Ello debido a que elimina en un cien por ciento la información corporal que desencadena la respuesta alérgica.

La Biorresonancia está basada en la Biofísica de la Mecánica Cuántica, misma que establece que los seres vivos se componen por campos electromagnéticos y que todo proceso bioquímico está lleno de vibraciones y partículas subatómicas que determinan la conducta fisiológica de cada individuo.

Estas oscilaciones pueden ser captadas por un aparato de Biorresonancia, en la misma forma en que un aparato de radio puede captar diferentes frecuencias. Solo que para poder lograrlo, la Biorresonancia emplea electrodos, colocados en distintas partes del cuerpo, estableciendo una comunicación continua y en forma de una suerte de circuito cerrado.
Durante el tratamiento, el paciente sostiene por lo general en sus manos dos electrodos, mismos que son conectados al aparato. Éste convierte las vibraciones negativas en positivas. El paciente no siente nada y una vez que el proceso ha comenzado, el mismo organismo se encarga de utilizar sus principales órganos y vías de eliminación para expulsar a los agentes dañinos encontrados, como el sistema linfático, colon, riñones, pulmones y piel.

No hay efectos secundarios ni contraindicaciones en el uso de la Biorresonancia y es totalmente compatible tanto con otras técnicas alternativas de curación (como la homeopatía) así como con la medicina alópata.

De manera general, estas son algunas de las enfermedades en donde la terapia actúa de manera exitosa:

  1. Condiciones inflamatorias agudas y crónicas
  2. Condiciones alérgicas agudas y crónicas
  3. Dolor agudo y crónico
  4. Debilidad inmunológica
  5. Trastornos del sueño
  6. Sobrecargas de toxinas del medio ambiente
  7. Intoxicación causada por el uso inadecuado y prolongado de medicamentos
  8. Miasmas.

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